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Champú Árbol del Té Ecocert BIO - 500 ml - Drasanvi
Referencia: DRA-CHAM-ARBOLTE-500
Champú Árbol del Té Ecocert BIO 500 ml de Drasanvi: formato familiar con la misma fórmula que la versión de 250 ml. Contiene aceite esencial puro de árbol del té BIO (Melaleuca alternifolia) al 1%, aceite de jojoba BIO, glicerina vegetal, aloe vera BIO, pantenol (provitamina B5) y tensioactivos amino-ácidos suaves a pH fisiológico 5.5. ≥95% ingredientes naturales, ≥10% certificados BIO, certificación Ecocert/Cosmos Organic. Sin SLS/SLES, sin parabenos, sin siliconas, sin colorantes sintéticos. Vegano. Formato familiar especialmente recomendado para hogares con niños en edad escolar como profilaxis frente a piojos, para caspa crónica recidivante, cuero cabelludo graso, dermatitis seborreica leve y picor crónico. Duración 2-3 meses uso familiar 2-3 veces por semana.
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Champú Árbol del Té Ecocert BIO 500 ml — Drasanvi: economía familiar y uso prolongado anti-caspa y antipiojos
El Champú Árbol del Té Ecocert BIO 500 ml de Drasanvi es la presentación familiar — el formato de medio litro — de uno de los champús más solicitados de la cosmética natural certificada española. Comparte exactamente la misma fórmula activa que el formato pequeño de 250 ml, pero ofrece el doble de cantidad de producto en un único envase, una importante mejora en la relación euro/mililitro y una duración aproximada de dos a tres meses en uso familiar regular (2-3 lavados por semana en hogares con varios miembros). Está formulado en torno al aceite esencial puro de árbol del té de Australia (Melaleuca alternifolia) BIO al 1%, combinado con jojoba BIO, glicerina vegetal, aloe vera BIO, pantenol (provitamina B5) y tensioactivos amino-ácidos suaves a pH fisiológico 5.5. El producto está pensado especialmente para familias con niños en edad escolar como profilaxis frente a piojos, para personas que sufren de caspa crónica recidivante, dermatitis seborreica leve, cuero cabelludo graso con tendencia a la inflamación o picor crónico sin causa dermatológica grave.
El árbol del té es una de las plantas medicinales mejor documentadas de la fitoterapia contemporánea. Los aborígenes australianos del actual New South Wales conocían sus propiedades antisépticas mucho antes del primer contacto con los colonos europeos: aplicaban infusiones de hojas trituradas sobre heridas cutáneas, picaduras, infecciones tópicas, llagas y problemas del cuero cabelludo. Las primeras descripciones científicas de la Melaleuca alternifolia datan de la década de 1920, cuando el químico australiano Arthur Penfold demostró que el aceite esencial extraído por destilación en vapor de sus hojas presentaba un poder germicida hasta trece veces superior al fenol estándar de la época. Desde entonces el aceite esencial de árbol del té se ha estudiado en numerosos ensayos científicos y se ha integrado a la cosmética profesional, especialmente en formulaciones destinadas al cuero cabelludo con tendencia seborreica, a la prevención de pediculosis y a la higiene de pieles reactivas. La línea Drasanvi BIO recupera esa tradición, la traslada al rigor moderno de la certificación Cosmos Organic y la combina con un suave sistema de limpieza sin sulfatos pensado para usarse de manera frecuente sin resecar el cuero cabelludo.
Composición INCI completa (idéntica a la versión 250 ml)
El Champú Árbol del Té Ecocert BIO 500 ml Drasanvi incorpora exactamente los mismos ingredientes activos y la misma proporción que el formato pequeño de 250 ml. La fórmula declara un ≥95% de ingredientes de origen natural sobre el total del producto y un ≥10% de ingredientes procedentes de agricultura ecológica certificada, conforme a los referenciales Ecocert Greenlife y Cosmos Organic. El pH del producto terminado se ajusta a 5.5, exactamente el pH fisiológico del cuero cabelludo, lo que respeta la barrera cutánea y el manto ácido natural sin alterar la microbiota. Estos son los componentes principales:
- Aceite esencial de árbol del té BIO (Melaleuca alternifolia leaf oil) al 1%: extracto destilado en vapor de hojas frescas de Melaleuca alternifolia procedentes de plantaciones australianas certificadas. Cumple con el estándar internacional ISO 4730 y con el Australian Tea Tree Industry Association (ATTIA) en términos de perfil aromático y composición química. Sus principales compuestos activos son terpinen-4-ol (≥40%), gamma-terpineno, alfa-terpineno, p-cimeno, alfa-pineno, 1,8-cineol (eucaliptol, mantenido por debajo del 5% en los aceites de mejor calidad) y diversos sesquiterpenos. El terpinen-4-ol es el responsable principal de la actividad antimicrobiana documentada en el laboratorio frente a hongos del género Malassezia (asociados a la caspa y la dermatitis seborreica) y a bacterias cutáneas habituales.
- Aceite de jojoba BIO (Simmondsia chinensis seed oil): técnicamente no es un aceite sino una cera líquida, con una estructura química muy similar al sebo humano. Esta afinidad biológica le permite integrarse en el manto hidrolipídico del cuero cabelludo sin engrasarlo en exceso, regular la producción sebácea (efecto seborregulador), aportar elasticidad a la fibra capilar y mejorar la tolerancia general del producto en cueros cabelludos sensibles o reactivos.
- Glicerina vegetal (Glycerin): humectante natural por excelencia. Atrae moléculas de agua de las capas profundas y del ambiente hacia la superficie del cuero cabelludo y la cutícula del cabello, manteniendo el nivel óptimo de hidratación incluso después del aclarado. Procede de aceites vegetales (coco o palma sostenible certificada RSPO) y no de origen petroquímico.
- Aloe vera BIO (Aloe barbadensis leaf juice): aporta polisacáridos (acemanano), aminoácidos esenciales, vitaminas A, C, E y enzimas con acción soothing. Calma el picor, refresca el cuero cabelludo y ayuda a equilibrar la producción de sebo de los cueros cabelludos mixtos o con tendencia grasa.
- Pantenol (D-Panthenol, provitamina B5): se transforma en ácido pantoténico (vitamina B5) en contacto con la piel y la fibra capilar. Penetra en la cutícula, atrae moléculas de agua, mejora la flexibilidad del cabello y suaviza el cuero cabelludo irritado o seco.
- Tensioactivos amino-ácidos suaves: principalmente cocoyl glutamate, lauryl glucoside y decyl glucoside, obtenidos a partir de aminoácidos vegetales y azúcares procedentes del coco o del maíz BIO. Limpian con eficacia, generan una espuma cremosa moderada — algo menor que la de un champú sulfatado convencional — y, sobre todo, respetan el manto hidrolipídico natural del cuero cabelludo, sin causar la sensación tirante característica de los SLS/SLES y permitiendo un uso muy frecuente sin resecar.
- Ajuste a pH 5.5: el pH ácido coincide con el pH fisiológico de un cuero cabelludo sano. Mantenerlo dentro del producto evita alteraciones de la microbiota cutánea (incluido el reequilibrio frente a Malassezia furfur, la levadura asociada a la caspa) y respeta el cierre adecuado de la cutícula del cabello, lo que se traduce en mayor brillo y menor frizz al secado.
El producto está libre de sulfatos agresivos (SLS, SLES), sin parabenos (metilparabeno, propilparabeno, butilparabeno), sin siliconas (dimeticona, ciclometicona, amodimeticona), sin PEG/PPG sintéticos, sin colorantes artificiales, sin fenoxietanol, sin EDTA, sin DEA/MEA/TEA, sin parafinas ni aceites minerales derivados del petróleo, sin formaldehído ni liberadores de formaldehído. Es vegano (no se utilizan ingredientes de origen animal — ni siquiera derivados habituales en cosmética como queratina, lanolina, miel, propóleo o ácido hialurónico de origen aviar) y la marca no realiza testing en animales.
Ventajas específicas del formato 500 ml para uso prolongado y profilaxis
Aunque la fórmula es idéntica a la del formato más pequeño, el envase familiar de medio litro aporta una serie de ventajas tangibles que conviene tener en cuenta antes de elegir entre los dos tamaños disponibles:
- Precio por mililitro notablemente más económico. La duplicación de cantidad no comporta una duplicación proporcional del precio. El coste por mililitro del envase 500 ml resulta sensiblemente inferior al de la versión 250 ml, lo que convierte a este formato en la elección más rentable cuando ya se conoce y se utiliza habitualmente el producto. Para un hogar que aplica el champú dos o tres veces por semana entre varios miembros, el ahorro acumulado en un año puede ser significativo.
- Menos residuos de packaging por unidad de producto consumida. Un único envase de 500 ml supone aproximadamente la mitad de plástico que dos envases de 250 ml por la misma cantidad de producto utilizado. El packaging es polietileno de alta densidad (PE-HD #2) reciclable en el contenedor amarillo del sistema español de reciclaje de envases. La regla ambiental fundamental — reducir antes que reciclar — se cumple así de manera directa al optar por el formato grande.
- Mayor duración entre reposiciones. En un hogar de cuatro personas con dos lavados semanales medios por miembro (uso típico recomendado de este champú, alternado con un champú neutro suave o un champú de uso diario), un envase de 500 ml puede durar entre dos y tres meses. Esto resulta especialmente útil en el caso de tratamientos profilácticos durante todo el curso escolar, en los que conviene asegurar la disponibilidad continuada del producto sin tener que pensar en reponer constantemente.
- Ideal para profilaxis frente a piojos durante el curso escolar. Las epidemias de pediculosis en colegios y centros infantiles tienen un componente fuertemente estacional. Disponer en casa de un envase familiar de 500 ml permite mantener una rutina semanal de lavado con árbol del té durante todo el periodo escolar (septiembre-junio), sin interrupciones, lo que es coherente con las recomendaciones de la mayoría de programas de prevención de piojos en niños y niñas en edad escolar.
- Recomendable para casos de caspa crónica o dermatitis seborreica leve. Estos cuadros suelen ser recidivantes y requieren un tratamiento continuado durante semanas o meses para mantener la mejoría obtenida. El formato familiar evita la frustración habitual de quedarse a mitad de tratamiento por agotamiento del envase pequeño justo cuando se empezaban a apreciar los primeros resultados.
- Pump dispenser ergonómico (en algunas series). Determinadas series de la presentación 500 ml incorporan un dispensador con bomba dosificadora, que permite servir la cantidad justa de producto con una sola mano cuando el cabello ya está mojado, evita derramar producto bajo la ducha y prolonga aún más la duración real del envase al servir siempre la dosis necesaria.
- Mismo perfil aromático equilibrado y reconocible. El aceite esencial puro de árbol del té aporta un aroma limpio, herbal, ligeramente alcanforado y fresco, muy diferente del marketing sensorial agresivo de los champús convencionales. Es un olor cosmético adulto, sobrio, sin perfumería añadida, que muchas personas relacionan inmediatamente con la idea de higiene profunda y profilaxis.
- Idéntico rendimiento en limpieza, brillo y sensación. Quien ya ha probado y se ha familiarizado con la versión 250 ml encuentra exactamente el mismo comportamiento (espuma cremosa moderada, sensación al aclarado, suavidad final, ligero frescor en el cuero cabelludo) en el envase 500 ml, sin sorpresas ni reajustes en la rutina.
Indicaciones de uso prolongado
El Champú Árbol del Té Ecocert BIO 500 ml de Drasanvi se puede recomendar en las siguientes situaciones dentro de la rutina familiar de higiene capilar, especialmente cuando se prevé un uso continuado durante semanas o meses:
- Caspa crónica recidivante con descamación visible, prurito leve a moderado y tendencia a la reaparición cíclica. Uso 2-3 veces por semana, alternando con un champú neutro de uso diario. En la mayoría de los casos los primeros resultados se aprecian en las dos a cuatro primeras semanas, y la mejoría se consolida con un tratamiento mantenido durante dos o tres meses, justo la duración aproximada del envase familiar.
- Prevención de piojos en niños y niñas en edad escolar: se recomienda incorporar el champú a la rutina familiar durante todo el curso escolar como medida profiláctica, a razón de dos lavados semanales. El aroma característico del aceite esencial de árbol del té se asocia tradicionalmente con un efecto repulsivo natural frente al piojo de la cabeza (Pediculus humanus capitis), aunque conviene recordar que el champú no es un tratamiento curativo de la pediculosis ya instaurada: en caso de infestación confirmada deben utilizarse productos pediculicidas específicos (permetrina, dimeticona, etc.) y peine de liendres con la metodología recomendada por el pediatra o el farmacéutico de referencia. Una vez resuelta la infestación con el pediculicida, el Champú Árbol del Té puede integrarse de nuevo a la rutina como medida preventiva.
- Dermatitis seborreica leve con presencia de eritema (enrojecimiento) y escamas grasas en el cuero cabelludo. En cuadros moderados o severos debe consultarse siempre al dermatólogo y combinarse, según indicación, con tratamientos médicos específicos (ketoconazol, ciclopirox olamina, ácido salicílico, etc.).
- Cuero cabelludo graso con tendencia a la oleosidad excesiva, sensación de pesadez al final del día, raíces que se engrasan rápidamente. Uso 2-3 veces por semana, alternado con un champú neutro suave.
- Picor crónico del cuero cabelludo de origen no patológico, asociado a estrés, cambios estacionales o uso de tintes y secadores agresivos.
- Adultos y adolescentes con cabello mixto-graso o normal, sin patología dermatológica grave.
- Niños y niñas mayores de 3 años, gracias a la ausencia de sulfatos, parabenos y colorantes, y a la suavidad de los tensioactivos amino-ácidos. Conviene en todos los casos vigilar siempre que el producto no entre en contacto con los ojos.
- Personas con alergias o intolerancias a sulfatos, parabenos, siliconas, fenoxietanol o colorantes sintéticos comunes.
Modo de uso 2-3 veces por semana
La pauta de uso recomendada para este champú es de 2 a 3 aplicaciones por semana, dejándolo actuar 1-2 minutos sobre el cuero cabelludo antes de aclarar. Esta posología permite aprovechar el efecto seborregulador y purificante del aceite esencial de árbol del té sin sobrecargar el cuero cabelludo. El procedimiento detallado es el siguiente:
- Humedecer el cabello con agua tibia (no muy caliente, para no estimular en exceso la producción sebácea).
- Aplicar una cantidad adecuada de champú sobre la palma de la mano. La cantidad necesaria varía según el largo y el grosor del cabello: una nuez pequeña para una melena corta, una nuez grande para un cabello medio, dos aplicaciones consecutivas para una cabellera larga o muy gruesa.
- Aplicar primero sobre el cuero cabelludo, sin extender directamente sobre las puntas. Masajear con las yemas de los dedos (no con las uñas) en movimientos circulares suaves, en toda la superficie de la cabeza, durante un minuto o dos. Esta fase es la más importante: el aceite esencial necesita contacto suficiente con el cuero cabelludo para que su acción seborreguladora y purificante se exprese plenamente.
- Dejar actuar entre 1 y 2 minutos. El frescor ligero del aceite esencial sobre el cuero cabelludo es completamente normal y forma parte del efecto del producto. Si la sensación llega a ser desagradable, basta con aclarar antes.
- Aclarar abundantemente con agua tibia hasta eliminar cualquier resto del producto. Prestar especial atención a la nuca, a la línea del nacimiento del cabello, detrás de las orejas y a las raíces, donde más se concentran las descamaciones y los excesos sebáceos.
- Repetir si es necesario: en cabellos muy sucios o muy largos puede convenir una segunda aplicación, que suele producir una espuma más cremosa que la primera y profundiza la acción limpiadora.
- Frecuencia: 2-3 veces por semana en uso continuado. Alternar con un champú neutro suave en los lavados intermedios. Mantener el tratamiento durante 2 o 3 meses (el equivalente aproximado de un envase 500 ml) para apreciar la consolidación de los resultados en cuadros crónicos.
Sobre el árbol del té y el aceite esencial de Melaleuca alternifolia
El árbol del té australiano, Melaleuca alternifolia, es un pequeño árbol perenne nativo de la región nordeste del estado australiano de New South Wales, en las llanuras pantanosas alrededor de los ríos Clarence y Richmond. No tiene ninguna relación botánica con la planta del té de uso alimentario (Camellia sinensis): el nombre "tea tree" procede del navegante británico capitán James Cook, que en su segundo viaje al Pacífico en 1770-1771 observó que los aborígenes locales preparaban una infusión con sus hojas y le encontró cierta semejanza aromática con el té.
Mucho antes del contacto europeo, los pueblos aborígenes Bundjalung de la zona ya utilizaban las hojas de árbol del té con fines medicinales: trituradas y aplicadas en cataplasmas sobre heridas, picaduras de insecto, llagas cutáneas e infecciones tópicas, o quemadas para producir un humo terapéutico. El conocimiento etnobotánico de la planta era extenso y se transmitía oralmente de generación en generación.
El uso moderno del aceite esencial arranca en 1925, cuando el químico Arthur Penfold del Museo Tecnológico de Sídney publicó las primeras investigaciones sistemáticas sobre la composición y la actividad germicida del aceite destilado a partir de hojas frescas. Durante la Segunda Guerra Mundial el aceite esencial de árbol del té formó parte de los botiquines de primeros auxilios del ejército australiano. Desde la década de 1980 ha sido objeto de un creciente número de estudios científicos publicados en revistas dermatológicas y de microbiología.
Sus principales compuestos activos volátiles son:
- Terpinen-4-ol (≥40%): monoterpenoide alcohol y principal marcador de calidad del aceite. Es el compuesto al que se atribuye la mayor parte de la actividad antimicrobiana documentada in vitro frente a Malassezia furfur, Staphylococcus aureus, Candida albicans y otros microorganismos cutáneos habituales. El estándar australiano ATTIA y la norma ISO 4730 exigen un mínimo del 30% de terpinen-4-ol para los aceites esenciales considerados de calidad cosmética.
- Gamma-terpineno (15-28%): monoterpeno con acción antioxidante natural.
- Alfa-terpineno (5-13%): monoterpeno con efecto sinérgico al terpinen-4-ol.
- p-Cimeno (0,5-12%): monoterpeno aromático.
- 1,8-Cineol o eucaliptol (<5% en los aceites de mejor calidad): monoterpenoide cíclico. En concentraciones elevadas puede resultar irritante para pieles muy sensibles, motivo por el cual los aceites cosméticos premium se mantienen por debajo del 5%.
- Alfa-pineno, alfa-terpineol, terpinoleno y diversos sesquiterpenos en proporciones menores.
Para la línea Drasanvi BIO se utiliza aceite esencial de árbol del té australiano de grado cosmético, cumpliendo con el estándar de pureza ATTIA y la norma ISO 4730. La trazabilidad del lote, el origen geográfico y las características fisicoquímicas (densidad, índice de refracción, perfil cromatográfico) se controlan en cada partida del producto terminado.
Precauciones y contraindicaciones
El aceite esencial de árbol del té es un activo muy estudiado y, en las concentraciones cosméticas habituales (0,5-1% en el producto terminado), su tolerancia en uso tópico capilar es generalmente excelente. No obstante, conviene tener en cuenta una serie de precauciones de uso responsable:
- Uso exclusivamente tópico capilar. No ingerir el producto bajo ningún concepto. En caso de ingestión accidental, contactar con un centro de información toxicológica.
- Evitar el contacto con los ojos. En caso de contacto accidental, aclarar abundantemente con agua tibia durante varios minutos.
- No recomendado en bebés y niños menores de 2 años. La piel y el cuero cabelludo de los lactantes son especialmente sensibles, y los aceites esenciales — incluido el de árbol del té — pueden resultar excesivamente activos a esa edad. Para la higiene capilar de bebés y lactantes deben utilizarse productos específicos formulados para esa franja de edad.
- Niños y niñas entre 2 y 6 años: se recomienda supervisión adulta durante el lavado, evitar el contacto con los ojos y vigilar la respuesta cutánea durante las primeras aplicaciones.
- Alergia o sensibilización conocida al árbol del té: aunque poco frecuente, existen casos descritos en la literatura dermatológica. En personas con piel especialmente sensible, antecedentes de dermatitis de contacto o sin experiencia previa con productos a base de aceite esencial de árbol del té, se recomienda realizar una prueba previa de tolerancia: aplicar una pequeña cantidad del champú sobre una zona reducida de la piel (cara interna del antebrazo), aclarar y esperar 24-48 horas para comprobar que no aparece eritema, prurito o reacción cutánea. En caso de reacción, suspender el uso y consultar al farmacéutico o al dermatólogo.
- Embarazo y lactancia: aunque el uso tópico de aceite esencial de árbol del té al 1% en un producto que se aclara raramente plantea problemas, las recomendaciones generales de cosmética durante el embarazo aconsejan moderación con los aceites esenciales. En caso de duda, conviene consultar con el ginecólogo o el farmacéutico de referencia.
- Aceites esenciales y mascotas: el aceite esencial de árbol del té concentrado es tóxico para perros y especialmente para gatos. En el producto cosmético terminado, diluido y de uso tópico humano, el riesgo es muy bajo; no obstante, conviene almacenarlo fuera del alcance de las mascotas y no aplicar el champú humano sobre animales (existen champús veterinarios específicos formulados de manera adecuada para cada especie).
- Conservación: mantener el envase bien cerrado, en lugar fresco y seco, alejado de fuentes de calor directo y de la luz solar prolongada. La estabilidad del producto, en envase cerrado, es de 30 meses; una vez abierto, se recomienda consumir preferentemente dentro de los 12 meses siguientes (PAO: 12M).
Otras opciones de la línea cabello Drasanvi
Drasanvi es un laboratorio español con sede en Burgos (Castilla y León), fundado en 1992, especializado en complementos alimenticios, fitoterapia y cosmética natural. Su línea Drasanvi BIO agrupa los productos cosméticos certificados Ecocert / Cosmos Organic: champús, geles de baño, lociones corporales, jabones líquidos y cremas faciales formulados sin ingredientes sintéticos cuestionados, con materias primas trazables y procedentes, siempre que es posible, de proveedores europeos de proximidad. Todos los productos de la gama son veganos y no se prueban en animales.
Si buscas otros champús BIO certificados de la misma línea Drasanvi, dentro de la categoría Cabello de Farma DTO puedes ampliar tu rutina con las siguientes referencias hermanas:
- Champú Aceite de Oliva Ecocert BIO 250 ml: ideal para todo tipo de cabellos, especialmente recomendado en cabellos secos, castigados, teñidos o con tendencia a la deshidratación. Aporta los ácidos grasos monoinsaturados y los polifenoles del aceite de oliva virgen extra BIO, con manzanilla y lavanda. Es la elección más mediterránea de la gama.
- Champú Argán Ecocert BIO 250 ml: formulado con aceite de argán BIO (Argania spinosa) procedente del sur de Marruecos. Indicado para cabellos secos, encrespados, sin brillo, con tendencia al frizz y para melenas que reciben tratamientos químicos repetidos (coloración, decoloración, ondulado permanente o alisado).
- Champú Biotina y Aloe Vera 100 ml: en formato de viaje y de prueba, indicado para cabellos finos, con tendencia a la caída estacional o con falta de densidad capilar. La biotina (vitamina B8 o vitamina H) participa en la síntesis de queratina y es uno de los nutrientes habitualmente recomendados en cuadros de caída capilar reactiva.
Y si lo que buscas no es solo un champú, sino un acercamiento global al cuidado capilar, puedes explorar el catálogo completo de la sección Pelo en Farma DTO, donde encontrarás también complementos alimenticios específicos para la salud capilar (queratina, biotina, zinc, hierro, sílice orgánico) y otros productos tópicos para distintos cuadros y tipos de cabello.
Drasanvi BIO: cosmética natural certificada
La línea Drasanvi BIO se rige por un compromiso explícito con la certificación Ecocert Greenlife / Cosmos Organic, lo que implica el cumplimiento de un conjunto de requisitos verificables por un organismo de certificación independiente: al menos un 95% de ingredientes de origen natural, al menos un 10% de ingredientes procedentes de agricultura ecológica certificada sobre el total del producto y al menos un 95% de ingredientes ecológicos sobre el total de ingredientes susceptibles de serlo. Se excluyen explícitamente los ingredientes sintéticos cuestionados (sulfatos agresivos, parabenos, siliconas, PEG/PPG, fenoxietanol, EDTA, etilhexil glicerina sintética, colorantes azoicos, etc.), las pruebas en animales y los OGM. El proceso de fabricación se rige por reglas estrictas en términos de eficiencia energética, gestión de residuos y trazabilidad de las materias primas. El envase es polietileno de alta densidad (PE-HD #2) reciclable en el contenedor amarillo, con etiquetas de tintas de baja migración.
Todos los productos cosméticos de Drasanvi BIO son veganos: no contienen colágeno, queratina, miel, lanolina, ácido hialurónico de origen animal ni ningún otro ingrediente de procedencia animal. La marca no realiza pruebas en animales (cumpliendo además con la prohibición europea vigente desde 2013) y se adhiere a los principios cruelty free ampliamente reconocidos.
Esta combinación — fórmula natural sólida, certificación rigurosa, packaging reciclable, marca española de mediano tamaño con compromiso ambiental — hace del Champú Árbol del Té Ecocert BIO 500 ml una opción muy razonable para quien busca cosmética natural certificada en formato familiar, con la garantía añadida de un producto adaptado a usos prolongados sin sobrecarga ingredientes sintéticos.
Formato: envase PE-HD reciclable de 500 ml. Marca: Drasanvi (Burgos, España). Línea: Drasanvi BIO — cosmética natural certificada. Certificaciones: Ecocert Greenlife / Cosmos Organic. Tipo de producto: champú vegano con aceite esencial puro de árbol del té BIO (Melaleuca alternifolia) al 1%, sin sulfatos, sin parabenos, sin siliconas. Indicado para: caspa crónica recidivante, prevención de piojos en niños escolares (≥2-3 años), dermatitis seborreica leve, cuero cabelludo graso, picor crónico. Pauta: 2-3 aplicaciones por semana, 1-2 minutos sobre el cuero cabelludo. Duración aproximada: 2-3 meses uso familiar regular.