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    Champú Biotina y Aloe Vera Cabello Seco y Apagado 100 ml Drasanvi

Champú Biotina y Aloe Vera Cabello Seco y Apagado 100 ml — Drasanvi: variante nutritiva específica para cabello deshidratado, dañado y sin brillo

El Champú Biotina y Aloe Vera Cabello Seco y Apagado 100 ml de Drasanvi es la variante nutritiva e hidratante específicamente formulada para cabello seco, muy seco, dañado o apagado dentro de la línea capilar de la marca leonesa. A diferencia del Champú Biotina y Aloe Vera versión normal de 100 ml — orientado a la estimulación folicular anti-caída mediante cafeína, ortiga y cola de caballo — esta presentación renuncia por completo al activo estimulante (la cafeína) y lo sustituye por un complejo nutritivo de aceites vegetales prensados en frío: aceite de argán BIO al 2%, aceite de jojoba BIO al 1% y aceite de almendras dulces, además de elevar la dosis de pantenol provitamina B5 al 1% y de queratina hidrolizada al 2%. El planteamiento es muy distinto: no se trata de despertar un folículo dormido sino de reparar la fibra capilar agredida, restaurar el manto hidrolipídico, sellar la cutícula abierta y devolver brillo, suavidad y manejabilidad al cabello que se ha vuelto áspero, encrespado o deslucido. La presentación de 100 ml está pensada como tamaño de prueba antes de pasar al formato familiar de 1 litro de esta misma versión nutritiva, y como formato viaje apto para equipaje de mano (≤100 ml según normativa europea de seguridad aeroportuaria).

Dentro de la categoría Cabello de Farma DTO, esta referencia se sitúa en la franja media de los champús cosméticos especializados: ni un champú agresivo de farmacia clásica (con SLS y siliconas oclusivas que dan sensación de brillo pero a medio plazo agrandan la deshidratación), ni un mero champú emoliente sin activos cosméticos serios. Combina biotina (vitamina B7/H) al 0,1% — que la marca incluye en toda la línea por su papel en la síntesis de queratina endógena — con un grupo nutritivo de aceites botánicos, vitaminas (E natural, B5, B3) y proteínas reparadoras (queratina hidrolizada). El resultado es un champú adecuado para el lavado regular de un cabello que necesita ser tratado con respeto pero también con ingredientes activos, no sólo con espuma cosmética.

El cabello seco y apagado es, en realidad, una situación clínica de la fibra capilar más que un fenotipo natural. Cuando la cutícula — la capa externa del pelo, formada por escamas queratinizadas que se solapan como las tejas de un tejado — se levanta o se rompe, la fibra pierde agua, gana porosidad, refleja peor la luz (de ahí el aspecto mate o apagado) y se enreda con facilidad. Las causas son múltiples y casi siempre acumulativas: tintes oxidativos repetidos, decoloraciones, permanentes, alisados químicos, planchas y secadores a alta temperatura, cloro de piscinas, sal marina, exposición solar prolongada (UV degrada la queratina), agua dura con alto contenido en cal, fricción mecánica con peines y gomas, y el simple paso del tiempo en cabellos largos cuya punta lleva varios años sometida al ambiente. Este champú trabaja sobre todas esas situaciones, reponiendo lípidos y proteínas en el córtex y suavizando la superficie de la fibra.

Composición INCI completa

La fórmula del Champú Biotina y Aloe Vera Cabello Seco y Apagado de Drasanvi declara la siguiente lista de ingredientes según la nomenclatura INCI internacional. Los porcentajes indicados corresponden a los aportes nominales de los principales activos cosméticos. Conviene fijarse en las diferencias respecto a la versión normal: no hay cafeína, no hay extracto de ortiga ni de cola de caballo, y en cambio aparece un complejo nutritivo de aceites vegetales prensados en frío, dosis reforzadas de pantenol y queratina hidrolizada, y vitamina E natural antioxidante:

  • Aqua: vehículo acuoso base de la fórmula, con aporte de agua osmotizada de baja conductividad eléctrica para evitar la introducción de metales pesados o cloraciones residuales.
  • Tensioactivos amino-ácidos suaves (Sodium Lauroyl Methyl Isethionate, Sodium Cocoyl Glutamate, Cocamidopropyl Betaine): complejo lavante derivado de aminoácidos del coco con perfil de irritación mucho más bajo que el de los sulfatos clásicos (SLS, SLES). Lavan la fibra y el cuero cabelludo sin retirar los lípidos epicuticulares — exactamente lo que necesita un cabello seco. La espuma es menos abundante que en un champú con sulfatos, pero suficiente, cremosa y agradable de aclarar.
  • Biotina (vitamina B7 / vitamina H) al 0,1%: cofactor enzimático fundamental en la síntesis de queratina endógena, la proteína estructural mayoritaria del cabello. Aporta materia prima al folículo para que la queratina recién sintetizada en el bulbo sea de mejor calidad. En el cabello seco-apagado, donde el problema es la queratina ya formada que se ha dañado, su papel es complementario al de los aceites reparadores tópicos.
  • Aloe Barbadensis (aloe vera) leaf juice BIO al 5%: zumo de aloe vera certificado de agricultura ecológica. Aporta polisacáridos (acemanano), aminoácidos esenciales, vitaminas A, C y E, enzimas con acción soothing, ácido salicílico natural en trazas y minerales (zinc, calcio, magnesio). Hidrata el cuero cabelludo, calma irritaciones leves y posee un pH muy similar al fisiológico del cuero cabelludo (4,5-5,5), motivo por el cual se integra de manera muy natural con la barrera cutánea.
  • Argania spinosa kernel oil BIO (aceite de argán BIO) al 2%: aceite virgen extraído por presión en frío de la almendra del fruto del argán marroquí, cultivado en cooperativas femeninas del sur de Marruecos. Composición lipídica única: 80% ácidos grasos insaturados (oleico, linoleico), tocoferoles (vitamina E natural), esteroles vegetales (β-sitosterol) y squaleno. Sella la cutícula del cabello, rellena las microfisuras, restaura el brillo y aporta una protección antioxidante frente al estrés oxidativo provocado por la radiación UV. Es el aceite estrella de la cosmética capilar nutritiva por su excelente compatibilidad con la queratina humana.
  • Simmondsia chinensis seed oil BIO (aceite de jojoba BIO) al 1%: en realidad una cera líquida (no un triglicérido) extraída de la semilla de la jojoba californiana, con estructura química casi idéntica al sebo humano. Esta similitud molecular explica su afinidad excepcional con la fibra capilar y con el cuero cabelludo: penetra parcialmente, no deja sensación grasa y modula la producción de sebo en cueros cabelludos mixtos. Resiste muy bien la oxidación y aporta brillo natural sin recurrir a siliconas oclusivas.
  • Prunus dulcis (aceite de almendras dulces): aceite vegetal mediterráneo rico en ácido oleico, ácido linoleico, vitamina E y fitoesteroles. Nutre la fibra capilar, suaviza el tacto, calma cueros cabelludos sensibilizados y aporta una untuosidad agradable al aclarado.
  • Panthenol (provitamina B5) al 1% — el doble de concentración que en la versión normal —: precursor del ácido pantoténico. Penetra en el córtex capilar, atrae y retiene moléculas de agua del entorno, mejora la flexibilidad y aumenta el brillo. Por su acción humectante prolongada, es uno de los activos cosméticos capilares con mayor evidencia clínica de eficacia en cabellos castigados.
  • Hydrolyzed Keratin (queratina hidrolizada) al 2% — también dosis reforzada respecto a la versión normal —: péptidos cortos de queratina con peso molecular reducido (entre 1-10 kDa), capaces de penetrar parcialmente en la cutícula y rellenar microfisuras de la fibra. Mejora la fuerza tensil del cabello dañado por procesos químicos, reduce el quiebre por tracción y devuelve cuerpo al cabello apagado. Es uno de los activos más eficaces para reparar cabellos sometidos a tratamientos profesionales.
  • Tocopherol (vitamina E natural): antioxidante liposoluble extraído por destilación molecular del aceite de germen de trigo no transgénico. Protege la fibra capilar y los lípidos cuticulares del estrés oxidativo provocado por UV, polución urbana y procesos térmicos del peinado. Prolonga, además, la estabilidad de los aceites vegetales contenidos en la fórmula.
  • Glycerin (glicerina vegetal): humectante de origen vegetal, atrae moléculas de agua a la fibra capilar y al cuero cabelludo. En cabellos secos su papel es clave: rehidrata el córtex y retiene la humedad incluso en ambientes secos (calefacción, aire acondicionado).
  • Niacinamida (vitamina B3) al 0,3%: vitamina hidrosoluble con acción reparadora del cuero cabelludo, antiinflamatoria leve y estimulante del aporte sanguíneo a la microcirculación folicular. Mejora la calidad de la película hidrolipídica y reduce el enrojecimiento.
  • Polyquaternium-10: acondicionador catiónico derivado de la celulosa que mejora el peinado en mojado y reduce el encrespamiento sin recurrir a siliconas. Se deposita selectivamente en las zonas de carga negativa (cutícula dañada), reforzando justo donde más falta hace.
  • Behentrimonium Methosulfate: acondicionador catiónico suave de origen vegetal (a partir del aceite de colza), que aporta deslizamiento al peinado y reduce la electricidad estática.
  • Sodium chloride: ajustador de viscosidad.
  • Citric acid (ácido cítrico): regulador del pH final del champú, ajustado a pH neutro 5,5 — el rango óptimo de respeto del manto hidrolipídico del cuero cabelludo y de la cutícula de la fibra capilar. Un pH alto (ácido o muy alcalino) abre la cutícula; el pH 5,5 la mantiene cerrada y reflectante.
  • Conservantes suaves (sodium benzoate, potassium sorbate, benzyl alcohol en bajas concentraciones): garantizan la estabilidad microbiológica del producto durante toda su vida útil sin recurrir a parabenos, formaldehídos liberadores ni metilisotiazolinona.
  • Parfum (fragancia hipoalergénica): composición aromática suave libre de los 26 alérgenos cosméticos declarados obligatoriamente por la normativa europea, lo que reduce sensiblemente el riesgo de reacción cutánea por sensibilización a perfumes.

El producto está libre de sulfatos agresivos (SLS, SLES), sin parabenos, sin siliconas (dimeticona, ciclometicona, ciclopentasiloxano, fenil-trimethicona), sin PEG/PPG sintéticos, sin colorantes artificiales, sin parafinas ni aceites minerales derivados del petróleo. Es vegano (no se utilizan ingredientes de origen animal) y la marca no realiza testing en animales. La ausencia voluntaria de siliconas es particularmente importante en un champú para cabello seco: las siliconas dan una sensación inicial de suavidad y brillo (forman una película pulida sobre la cutícula), pero a medio plazo pueden producir un efecto de acumulación oclusiva que impide la entrada de agua y de activos hidratantes auténticos al córtex. Esta fórmula trabaja con aceites vegetales reales, que sí se metabolizan y se integran con los lípidos epicuticulares.

Diferencias con la versión normal del Champú Biotina y Aloe Vera

Como decíamos al comienzo, este champú es la variante específica nutritiva-reparadora. Vale la pena resumir punto por punto las diferencias respecto a la versión normal del Champú Biotina y Aloe Vera 100 ml para que elijas con conocimiento de causa:

  • Sin cafeína: la versión normal incluye cafeína al 0,5% como estimulante folicular anti-caída. La cafeína es muy útil cuando el problema es la pérdida de densidad capilar o la fase telógena prolongada, pero no aporta nada al cabello seco que ya está creciendo bien. Esta variante prescinde por completo del activo estimulante.
  • Sin ortiga, sin cola de caballo: los extractos astringentes y remineralizantes que dan cuerpo a la versión normal se omiten aquí porque, en cabellos secos, su componente astringente puede acentuar la sensación de tirantez en el cuero cabelludo.
  • Con aceite de argán BIO al 2%: la versión normal no incluye argán como activo principal. Aquí es la estrella nutritiva: sella la cutícula, restaura brillo y rellena microfisuras.
  • Con aceite de jojoba BIO al 1%: la versión normal incluye jojoba en una concentración inferior; aquí está reforzada para potenciar su efecto regulador y emoliente.
  • Con aceite de almendras dulces: ausente en la versión normal; aporta nutrición clásica mediterránea y untuosidad al aclarado.
  • Pantenol al 1% (frente al 0,5% de la versión normal): doble dosis del humectante reparador.
  • Queratina hidrolizada al 2% (la versión normal la incluye en una concentración menor, no etiquetada explícitamente): dosis reforzada para reparar fibras dañadas por tintes y procesos químicos.
  • Vitamina E natural añadida explícitamente como antioxidante: la versión normal no la destaca.
  • Tensioactivos amino-ácidos (sodium lauroyl methyl isethionate, sodium cocoyl glutamate) en lugar del SCI de la versión normal: la suavidad lavante es algo mayor en esta variante.
  • pH neutro 5,5 en ambas variantes — el rango óptimo para el manto hidrolipídico —, pero la formulación nutritiva de esta variante lo refuerza con aceites que mantienen la cutícula cerrada.

Una manera sencilla de elegir: si tu prioridad es frenar la caída o estimular el crecimiento, ve a la versión normal (que tiene la cafeína). Si tu prioridad es reparar el cabello castigado, hidratar y devolver brillo, esta variante para cabello seco y apagado es la opción adecuada. También es perfectamente razonable alternar las dos en distintos lavados de la semana, por ejemplo dos lavados a la semana con la versión nutritiva y uno con la versión estimulante, si tienes ambas necesidades simultáneamente.

Indicaciones

El Champú Biotina y Aloe Vera Cabello Seco y Apagado Drasanvi se recomienda en una variedad de situaciones en las que el cabello atraviesa una fase de deshidratación, daño cuticular o pérdida de brillo. Es una variante cosmética nutritiva, no un tratamiento médico: si tienes una patología capilar diagnosticada (alopecia cicatricial, liquen plano pilar, eccema seborreico severo) consulta primero con tu dermatólogo. Para situaciones cosméticas más comunes, este champú es la opción razonable en los siguientes casos:

  • Cabello seco y muy seco de naturaleza: fenotipo capilar en el que la producción de sebo es baja y la fibra carece de aceites suficientes para mantener una cutícula tersa. Suele asociarse a cabellos rubios oscuros y castaños finos, a cabellos crespos o ensortijados (cuyo patrón geométrico dificulta la migración del sebo desde el cuero cabelludo hasta las puntas), y a cabellos de personas mayores cuya producción sebácea natural se ha reducido.
  • Cabello dañado por tintes oxidativos repetidos: los tintes permanentes que contienen amoníaco y agua oxigenada abren la cutícula para permitir la entrada del pigmento, pero también desnaturalizan parcialmente la queratina y resecan la fibra. Cuanto más oscuro es el cabello natural y más claro se desea conseguir, mayor es el daño acumulativo. La queratina hidrolizada al 2% y los aceites de argán y jojoba rellenan las microfisuras y suavizan el aspecto.
  • Cabello tras decoloraciones: el proceso de decoloración (con peróxido alcalino o persulfato) es el más agresivo de todos los procedimientos de coloración. Disuelve la melanina natural y agreda fuertemente la cutícula, dejando el cabello poroso, áspero al tacto y propenso al quiebre. Este champú es una de las maneras razonables de mantener el cabello decolorado en condiciones aceptables entre visitas a la peluquería.
  • Cabello con permanente o alisado químico: tanto las permanentes (que rompen y reforman los puentes disulfuro de la queratina con tioglicolato amónico) como los alisados químicos (alisados con tioglicolato, alisados japoneses con hidróxido de sodio o de litio, brasileros con formaldehído liberado, alisados con cisteína, taninos, queratina) implican daño estructural permanente de la fibra. Un champú nutritivo posterior es prácticamente obligatorio.
  • Cabello tras tratamiento profesional de queratina o de botox capilar: estos tratamientos depositan queratina y agentes acondicionantes en la fibra para suavizarla y alisarla. La rutina de mantenimiento exige champús sin sulfatos (que arrastrarían el tratamiento) y nutritivos como este, que prolongan la duración del efecto.
  • Cabello dañado por exposición solar prolongada: la radiación ultravioleta degrada la queratina (proteólisis fotoinducida), oxida la melanina (cambios de tono visibles, sobre todo en cabellos rubios o teñidos), descompone los lípidos cuticulares y aclara la fibra. Los meses de verano, las playas, la montaña en alta cota y los climas mediterráneos secos son particularmente agresivos. La vitamina E natural y los aceites antioxidantes ayudan a reducir el daño oxidativo.
  • Cabello dañado por cloro de piscina y agua salada: los nadadores habituales y quienes pasan temporadas en la costa tienen un cabello frecuentemente seco, áspero y con tendencia al verdor (en rubios y cabellos teñidos, por la reacción del cloro con metales residuales del agua). Este champú es una buena opción para la rutina diaria de los meses de baño.
  • Puntas abiertas y secas (tricoptilosis): las puntas son la zona más antigua de la fibra capilar (en un cabello que cae a los hombros, las puntas tienen unos dos años de exposición acumulada). Inevitablemente acaban abriéndose. Un champú nutritivo no cierra mágicamente las puntas abiertas (eso requiere corte), pero las suaviza, las hidrata y enlentece la progresión del daño hacia zonas medias.
  • Frizz crónico y encrespamiento: el frizz se produce cuando la cutícula está abierta, porosa y absorbe humedad ambiental de manera irregular. Sellar la cutícula con aceites vegetales reales (no con siliconas oclusivas) reduce significativamente el frizz.
  • Cabello largo de varios años: en cabellos por debajo de los hombros, las puntas son material orgánico viejo que ha soportado años de fricción mecánica, lavados, peinado, exposición ambiental. Esta variante nutritiva es la opción adecuada para prolongar la vida útil estética del cabello largo.
  • Cabello apagado, mate, sin brillo: muchas veces no hay un daño visible importante pero el cabello ha perdido la luminosidad. La causa suele ser una acumulación de productos (especialmente siliconas no lavables, secas y sin tratamiento clarificante), agua dura con cal o un manto hidrolipídico empobrecido. Cambiar a este champú nutritivo, sin siliconas, durante varias semanas restaura la reflexión natural de la luz sobre la cutícula.
  • Cabello fino y deshidratado: aunque el cabello fino suele ir asociado a la grasa, hay un subgrupo de personas con cabello fino y al mismo tiempo seco, especialmente al final del cabello. Este champú lo cuida sin sobrecargarlo (la fórmula no es pesada).

Es apto para uso regular, dos a tres veces por semana, en todo tipo de cabello con necesidades nutritivas: liso, ondulado, rizado, crespo, normal, mixto. No es la mejor opción para cueros cabelludos muy grasos (en ese caso conviene la versión normal o un champú purificante específico, alternándolo periódicamente).

Modo de uso

La eficacia de un champú nutritivo para cabello seco depende tanto de la fórmula como de la técnica de aplicación. El cabello seco se beneficia de un tiempo de contacto un poco más largo que el habitual, para que los aceites vegetales y la queratina hidrolizada tengan ocasión de actuar sobre la fibra antes del aclarado. Conviene seguir esta secuencia:

  1. Humedecer bien el cabello con agua tibia, no muy caliente. El agua excesivamente caliente abre la cutícula de manera brusca, retira lípidos epicuticulares y deshidrata. Lo ideal es agua tibia (35-38 °C), suficiente para abrir parcialmente la cutícula y permitir la penetración del champú, pero no agresiva.
  2. Aplicar el champú directamente sobre el cuero cabelludo (no sobre las puntas) con una cantidad adecuada a tu longitud: una nuez pequeña para cabello corto, una nuez mediana para cabello hasta los hombros, una nuez grande o doble aplicación para cabello largo.
  3. Masajear suavemente el cuero cabelludo con las yemas de los dedos durante uno o dos minutos (nunca con las uñas, que microlesionan el folículo). El objetivo es lavar el cuero cabelludo y desprender el sebo y los residuos acumulados, no estimular agresivamente la microcirculación como haría la versión anti-caída.
  4. Dejar reposar la espuma uno o dos minutos antes del aclarado: éste es el paso clave de la versión nutritiva. Durante este tiempo los aceites de argán, jojoba y almendras dulces, la queratina hidrolizada y el pantenol tienen ocasión de adherirse a la cutícula y de penetrar parcialmente en el córtex. Si tienes el cabello especialmente dañado o muy seco, puedes extender este tiempo hasta tres minutos sin problema.
  5. Repartir suavemente la espuma por el largo del cabello sin frotar agresivamente. La fibra capilar mojada es especialmente vulnerable al quiebre por fricción, sobre todo en cabellos largos, dañados o rizados.
  6. Aclarar abundantemente con agua tibia hasta eliminar por completo el champú. Un aclarado insuficiente deja residuos de tensioactivo que con el secado pueden producir sensación de tirantez. Un aclarado final con agua fría cierra la cutícula y aporta brillo natural inmediato.
  7. Combinar con un acondicionador nutritivo o una mascarilla reparadora aplicada de medios a puntas, evitando las raíces para no apelmazarlas. Esto es prácticamente imprescindible en cabellos secos y muy secos: el champú lava y aporta activos en el momento del lavado, pero la mascarilla y el acondicionador son los que prolongan el efecto y dejan la fibra realmente sedosa.
  8. Secar suavemente con toalla de microfibra o de algodón de pelo corto, presionando sin frotar. El frote enérgico con toalla esponjosa abre la cutícula y multiplica el frizz. Idealmente, dejar secar al aire o usar el secador a temperatura media y a distancia (≥20 cm) con boquilla difusora.
  9. Frecuencia recomendada: dos a tres lavados por semana. Lavarse el cabello todos los días con un champú nutritivo es razonable si tu cabello lo necesita (climas cálidos, deporte intenso, ambientes laborales que ensucian el cabello), pero la mayoría de cabellos secos se benefician de una frecuencia más espaciada que permite a los aceites naturales y a los aceites añadidos por el champú permanecer en la fibra.

Si quieres potenciar el efecto del champú, puedes hacer una vez por semana un baño de aceites: aplicar unas gotas de aceite vegetal puro (argán, jojoba, almendras dulces, coco) sobre el cabello seco, de medios a puntas, dejar actuar treinta minutos a una hora bajo una toalla caliente, y luego lavar con este champú. La fibra absorbe los aceites en profundidad y el champú nutritivo posterior no los arrastra completamente, sino que prolonga su efecto.

Combinaciones y rutina complementaria

El Champú Biotina y Aloe Vera Cabello Seco y Apagado 100 ml puede combinarse con otras referencias de la categoría Cabello de Farma DTO y de la familia Pelo para construir una rutina capilar completa:

  • Para uso prolongado o familiar, una vez comprobado que la fórmula te funciona, lo natural es pasar al formato familiar de 1 litro de esta misma versión nutritiva. La fórmula es exactamente la misma; el precio por mililitro es significativamente menor; se reduce la cantidad de envases plásticos al cabo del año; y es la opción razonable cuando ya has integrado el champú en tu rutina mensual estable. En casa con cabellos largos o varios miembros con cabello seco, el formato litro dura aproximadamente entre cuatro y seis meses de lavados regulares.
  • Si necesitas alternar con estímulo folicular (porque, además de cabello seco, hay caída moderada), puedes utilizar esta variante nutritiva dos veces por semana y completar con la versión normal anti-caída del Champú Biotina y Aloe Vera una vez por semana. Así nutres la fibra y al mismo tiempo estimulas el folículo con cafeína una vez semanal.
  • Combinar con acondicionador nutritivo o mascarilla reparadora de medios a puntas, después del champú. Las mascarillas semanales (treinta minutos de pausa, aclarado abundante) son particularmente útiles en cabello castigado por procesos químicos: la fibra se nutre en profundidad, recupera elasticidad y aspecto.
  • Aplicar un aceite capilar sin aclarado (de argán, jojoba, ricino, coco) sobre cabello mojado, en cantidad muy pequeña (una o dos gotas para cabellos medios, tres a cinco para largos), centrándose en medios y puntas. Sella la cutícula y aporta brillo duradero.
  • Proteger del calor: usar un protector térmico antes de la plancha, el rizador o el secador, en cabellos sometidos a peinado con calor. Las altas temperaturas (≥180 °C en planchas y rizadores) desnaturalizan la queratina y pueden producir el característico "bubble hair" (vacuolas microscópicas en el córtex).
  • Suplemento alimenticio específico para cabello en fases de caída, daño o pérdida de calidad: complejos con biotina, zinc, selenio, cobre, hierro, vitaminas del grupo B y aminoácidos azufrados (L-cisteína, L-metionina). Drasanvi y otras marcas ofrecen referencias específicas en cápsulas. La suplementación oral aporta los aminoácidos que el folículo necesita para sintetizar queratina endógena de mejor calidad.
  • Cuidados frente al sol y el cloro: en verano, sombrero o gorra de baño; aclarado con agua dulce inmediatamente después del mar o de la piscina para retirar sal y cloro residuales; aplicación de aceite vegetal protector antes de la exposición prolongada al sol.

Precauciones de uso

Como cualquier producto cosmético, el Champú Biotina y Aloe Vera Cabello Seco y Apagado Drasanvi es un producto de uso exclusivamente tópico. Conviene tener en cuenta las siguientes precauciones razonables:

  • Uso exclusivamente tópico capilar: el producto no debe ingerirse en ningún caso. En caso de ingestión accidental por un menor, mantener la calma, no provocar el vómito, ofrecer un vaso pequeño de agua si la persona está consciente, y contactar con el servicio nacional de toxicología (en España: 91 562 04 20) o llevar el envase original a urgencias para que el sanitario disponga de la composición exacta.
  • Evitar el contacto directo con los ojos: la fórmula está diseñada para minimizar la irritación, pero el contacto prolongado con la mucosa conjuntival puede producir escozor pasajero. En caso de contacto accidental, aclarar los ojos abundantemente con agua corriente durante varios minutos manteniendo los párpados abiertos. Si la irritación persiste o aparece visión borrosa, consultar a un oftalmólogo.
  • Suspender el uso si aparece reacción cutánea (picor importante, enrojecimiento marcado, eccema, descamación, vesículas) y consultar con un dermatólogo. Aunque la fragancia es hipoalergénica, la fórmula está libre de los principales alérgenos cosméticos declarados y los aceites vegetales son altamente refinados, la sensibilización individual a fragancias, conservantes o cualquier ingrediente es siempre posible. Si tienes antecedentes de dermatitis de contacto, prueba primero el producto en una pequeña zona del cuero cabelludo posterior antes del primer uso completo.
  • Personas con alergia conocida a los frutos secos (almendras, argán, jojoba): este champú contiene aceite de almendras dulces, aceite de argán BIO y aceite de jojoba BIO. La reactividad cutánea cruzada con alergias alimentarias a frutos secos es poco frecuente (la mayoría de las alergias a frutos secos son a proteínas, no a aceites refinados), pero conviene consultar con un alergólogo antes de su uso si tienes una alergia alimentaria diagnosticada y nunca has utilizado cosméticos con estos aceites.
  • No aplicar sobre cuero cabelludo con heridas abiertas, quemaduras solares activas, eccema agudo en fase exudativa o psoriasis en fase de placa eritematosa. En estos casos, posponer el uso hasta la curación de la lesión y consultar con un dermatólogo si es necesario.
  • Mantener fuera del alcance de los niños menores de tres años. Aunque la fórmula es suave, no está específicamente formulada para piel pediátrica delicada. Para bebés y niños pequeños existen champús específicos pediátricos sin tensioactivos lavantes propiamente dichos.
  • Conservar en lugar fresco, seco y al abrigo de la luz solar directa. No exponer a temperaturas extremas (≤5 °C o ≥30 °C) de manera prolongada: el frío excesivo puede provocar separación de fases en una fórmula rica en aceites; el calor excesivo acelera la oxidación de los aceites vegetales.
  • Una vez abierto, consumir preferentemente en los doce meses siguientes (PAO 12M, indicado en el envase mediante el pictograma del tarro abierto con el número 12). Pasado ese plazo, los aceites vegetales pueden iniciar procesos de oxidación leve, perceptibles por un cambio en el aroma o en el color.
  • Si estás embarazada, en periodo de lactancia o en tratamiento médico activo por una patología capilar diagnosticada, consulta con tu médico o dermatólogo antes de incorporar cualquier producto cosmético específico a tu rutina diaria. La cosmética tópica está, por lo general, permitida durante el embarazo y la lactancia, pero la decisión individual conviene tomarla con tu profesional sanitario de referencia.
  • Cuidado al manipular el envase con cabello mojado y manos enjabonadas: el champú con aceites tiene tendencia a hacer resbalar las superficies. Apoyar bien el envase antes de abrir el dispensador.

Drasanvi: laboratorio español de cosmética capilar profesional

Drasanvi es un laboratorio español especializado en complementos alimenticios, fitoterapia y cosmética natural, con instalaciones de producción y oficinas centrales en el norte peninsular (entre León y Burgos, dentro del corredor sanitario tradicional del valle del Duero). Fundada a principios de los años noventa, la marca ha desarrollado a lo largo de tres décadas una de las gamas más completas del mercado nacional español en sus categorías: colágeno marino (la línea Collmar es una de las más vendidas del país), magnesio en distintas formas químicas (citrato, bisglicinato, marino), glutamina, productos a base de jalea real, infusiones funcionales, y cosmética capilar y corporal con certificación Ecocert/Cosmos Organic en gran parte del catálogo.

La línea capilar profesional de Drasanvi, a la que pertenece este champú, se articula en torno a dos grandes pilares: la variante anti-caída con cafeína (champú y acondicionador normales con biotina, aloe vera, ortiga, cola de caballo y cafeína) y la variante nutritiva-reparadora para cabello seco y apagado (la línea a la que pertenece esta referencia, con biotina, aloe vera, argán BIO, jojoba BIO, almendras dulces y queratina hidrolizada reforzada). Ambas líneas comparten la misma filosofía formulativa: tensioactivos suaves, sin sulfatos agresivos, sin siliconas, sin parabenos, pH neutro 5,5 y aceites prensados en frío con certificación ecológica donde es posible.

La filosofía de marca prioriza la trazabilidad de las materias primas (siempre que es posible, procedentes de proveedores europeos de proximidad o de cooperativas con certificación ética en el caso del argán marroquí), la fabricación nacional en España, el envasado en plástico reciclable (PE-HD #2), y la ausencia de los ingredientes cosméticos cuestionados por la literatura científica reciente (sulfatos agresivos, parabenos, ftalatos, formaldehídos liberadores, microplásticos, octocrileno, etc.). Todos los productos de la gama cosmética son veganos — no se utilizan ingredientes de origen animal (queratina animal sustituida por queratina de origen vegetal o por proteínas de trigo hidrolizadas, ningún derivado de la leche, miel, lanolina, colágeno animal, ácido hialurónico de origen avícola) — y la marca no realiza pruebas en animales, cumpliendo y excediendo la prohibición europea vigente desde marzo de 2013 contra los ensayos cosméticos en animales.

Por qué elegir el formato 100 ml

El formato de cien mililitros tiene una doble vocación dentro del catálogo de Drasanvi. Por una parte, es la presentación de viaje: cumple la normativa europea sobre líquidos en equipaje de mano (envases iguales o inferiores a 100 ml, agrupables en una bolsa transparente de un litro), encaja sin problema en cualquier neceser y permite mantener una rutina capilar nutritiva específica también durante los desplazamientos profesionales, las vacaciones, las estancias de fin de semana o los viajes de negocios. Para cabellos secos, mantener la rutina habitual durante los viajes es importante: cambiar a los champús industriales que ofrecen los hoteles (con sulfatos, siliconas y fragancias) suele acentuar la deshidratación, y la fibra capilar se nota peor al regreso.

Por otra parte, el formato 100 ml funciona como tamaño de prueba antes de invertir en el formato grande: si nunca has utilizado un champú nutritivo sin sulfatos ni siliconas, o si nunca habías probado un producto de Drasanvi, los 100 ml duran aproximadamente entre tres y seis semanas de uso (dos a tres lavados por semana, según el largo del cabello y la cantidad por aplicación). Ese plazo es suficiente para que valores la fragancia, la sensación al aclarado, la suavidad final, la calidad del brillo restaurado y, sobre todo, si el cuero cabelludo lo tolera bien y no aparece ningún signo de sensibilización a los aceites vegetales o a la fragancia.

Si después de las primeras semanas decides incorporarlo de manera estable a tu rutina, lo natural es pasar al formato familiar de 1 litro, que ofrece la mejor relación precio por mililitro del catálogo, reduce la cantidad de envases plásticos generados al cabo del año, y te garantiza disponibilidad continua del producto en casa sin tener que reponer cada poco tiempo. La fórmula es exactamente la misma en ambos formatos, motivo por el cual no notarás ningún cambio en el comportamiento del producto al pasar del envase pequeño al grande. El formato litro es particularmente recomendable en casas con varios miembros con cabello largo o con cabello procesado químicamente.

Información adicional

Formato: envase PE-HD reciclable de 100 ml (formato viaje, apto para equipaje de mano según normativa europea de líquidos en cabina). Marca: Drasanvi. Línea: cosmética capilar profesional — variante nutritiva reparadora. Activos principales: biotina (vitamina B7/H) al 0,1%, aloe vera BIO al 5%, aceite de argán BIO al 2%, aceite de jojoba BIO al 1%, panthenol provitamina B5 al 1%, queratina hidrolizada al 2%, vitamina E natural, aceite de almendras dulces, glicerina vegetal, niacinamida (vitamina B3) al 0,3%. Tensioactivos: amino-ácidos suaves de origen vegetal (sodium lauroyl methyl isethionate, sodium cocoyl glutamate, cocamidopropyl betaine). pH ajustado: neutro 5,5 (compatible con el manto hidrolipídico del cuero cabelludo y con la cutícula de la fibra capilar). Sin: cafeína (no estimulante, sino nutritivo-reparador), sin sulfatos agresivos SLS/SLES, sin parabenos, sin siliconas, sin PEG/PPG sintéticos, sin colorantes artificiales, sin parafinas ni aceites minerales, sin ftalatos, sin formaldehídos liberadores. Vegano. No testado en animales. Indicado para: cabello seco, muy seco, dañado, apagado, sin brillo, fibra capilar deshidratada, cabello tratado químicamente (tintes, decoloraciones, permanentes, alisados, queratinas profesionales), cabello expuesto a sol, cloro o sal, puntas abiertas, frizz crónico, cabello largo de varios años. Frecuencia recomendada: dos a tres lavados por semana, dejando reposar uno o dos minutos antes del aclarado para máxima nutrición. Duración aproximada del envase: tres a seis semanas según largo del cabello y frecuencia de uso. Combinación recomendada: acondicionador o mascarilla nutritiva de medios a puntas. Categorías: Cabello / Pelo. Versión normal anti-caída en 100 ml: Champú Biotina y Aloe Vera 100 ml Drasanvi. Formato familiar 1 litro de esta misma variante nutritiva: Champú Biotina y Aloe Vera Cabello Seco y Apagado 1 litro Drasanvi.

Drasanvi
DRA-CHAM-BIOSEC-100

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